Poco a poco el proyecto iba
tomando forma en el corazón de
Maria Oliva Bonaldo que en 1932
escribiría:
"... la obra consistiría en la
Institución de las
Hijas de la Iglesia"...
y también, si Jesús quisiera
de los
"Hijos de la Iglesia"
con el fín de
"conocer, amar y servir
a la Iglesia"...
darla a conocer
hacerla amar;
orar y trabajar por ella... |